Las pulgas y garrapatas son parásitos frecuentes en perros y pueden pasar desapercibidos durante semanas. No siempre se observan a simple vista, especialmente cuando el pelaje es abundante, pero sus efectos pueden afectar la piel, el bienestar y la salud general de la mascota.
Además de provocar picazón e irritación, estos parásitos pueden transmitir agentes infecciosos y, en infestaciones importantes, contribuir a problemas como lesiones por rascado o anemia. Por eso, la prevención debe mantenerse durante todo el año, incluso en perros que viven principalmente dentro de casa.
¿Cómo saber si un perro tiene pulgas o garrapatas?
El signo más habitual de las pulgas es el rascado persistente. También puede haber lamido excesivo, mordisqueo de la piel, enrojecimiento, pequeñas costras o pérdida de pelo, especialmente en la base de la cola, el abdomen y la zona posterior de los muslos.
Al revisar el pelaje, es posible encontrar pequeños insectos que se mueven rápidamente o puntos oscuros parecidos a tierra. En ocasiones, esos residuos corresponden a excrementos de pulga. Una forma de sospecharlo es observar si dejan un tono rojizo al humedecerlos, aunque esta revisión no reemplaza una evaluación profesional.
Las garrapatas suelen adherirse a la piel y aumentar de tamaño después de alimentarse. Pueden encontrarse en las orejas, el cuello, entre los dedos, bajo las patas delanteras o alrededor de la cola. Si se detecta una, es importante evitar aplastarla o retirarla de manera brusca, ya que una manipulación incorrecta puede dejar partes adheridas o lesionar la piel.
¿Por qué la prevención es tan importante?
Una infestación no afecta únicamente al perro. Las pulgas pueden dejar huevos y etapas inmaduras en el ambiente, como camas, alfombras, sillones y grietas. Por ello, encontrar una pulga visible no siempre significa que el problema esté limitado al animal.
La elección de un antiparasitario debe considerar la especie, edad, peso, estado de salud, estilo de vida y convivencia con otros animales. No todos los productos ofrecen la misma protección ni tienen la misma duración. Además, nunca se deben utilizar productos destinados a perros en gatos, salvo que un médico veterinario indique expresamente que son seguros para ellos.
Medidas para reducir el riesgo de infestación
- Revisar el pelaje y la piel después de paseos, visitas a parques o contacto con otros animales.
- Lavar periódicamente las mantas y camas, y mantener limpios los espacios donde descansa la mascota.
- Evitar la automedicación y consultar antes de combinar productos antiparasitarios.
- Mantener un calendario preventivo adecuado, incluso durante los meses fríos.
- Revisar a todos los animales del hogar si uno presenta parásitos.
¿Cuándo consultar al veterinario?
Se recomienda solicitar una evaluación si el perro presenta picazón intensa, heridas, pérdida de pelo, decaimiento, encías pálidas, fiebre, falta de apetito o una gran cantidad de pulgas o garrapatas. También es conveniente consultar si el parásito reaparece pese a las medidas de prevención o si existen cachorros, perros mayores o mascotas con enfermedades previas en casa.
Un veterinario puede examinar la piel, valorar posibles complicaciones y orientar un plan de prevención seguro para cada paciente. En Clínica Veterinaria Aragón, el médico veterinario Mauricio puede ayudarte a resolver dudas sobre el control de parásitos en perros y determinar cuándo se necesita una evaluación presencial.
Clínica Veterinaria Aragón
Santa Amalia 1243, La Florida
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Si sospechas que tu mascota tiene pulgas o garrapatas, solicita una evaluación veterinaria y evita aplicar productos sin orientación profesional.

