La limpieza de oídos en perros y gatos es parte de sus cuidados de salud, pero no debe realizarse de la misma manera en todos los animales. Algunas mascotas necesitan revisiones ocasionales, mientras que otras pueden acumular más cerumen debido a la forma de sus orejas, alergias, humedad o antecedentes de problemas óticos.
Mantener los oídos en buenas condiciones ayuda a detectar cambios de forma temprana. Sin embargo, una limpieza excesiva o realizada con productos inadecuados puede irritar el canal auditivo y empeorar una molestia existente. Por eso, ante dudas, es recomendable consultar con un veterinario en La Florida.
¿Por qué es importante cuidar los oídos de perros y gatos?
El oído es una zona sensible y, en condiciones normales, cuenta con mecanismos naturales de limpieza. Cuando se acumula suciedad, humedad o secreción, pueden aparecer irritación y mal olor. Además, ciertas enfermedades de la piel, alergias, parásitos u otras alteraciones pueden afectar el oído externo.
Los perros con orejas caídas, mucho pelo en la entrada del canal o que pasan tiempo en el agua pueden requerir una vigilancia más frecuente. En los gatos, los cambios en el oído también deben observarse con atención, especialmente si aparecen de manera repentina o se acompañan de rascado intenso.
¿Cómo revisar los oídos en casa?
La revisión debe ser tranquila y sin forzar a la mascota. Observa únicamente la parte visible de la oreja y verifica si hay enrojecimiento, heridas, exceso de secreción, costras o cambios de olor. El oído sano no debería provocar dolor al tocar suavemente la oreja externa.
Si un veterinario ha indicado un limpiador específico para tu mascota, sigue sus instrucciones y evita introducir objetos en profundidad. La limpieza suele enfocarse en la zona externa y visible, utilizando una gasa o el material recomendado por el profesional.
Qué no hacer durante la limpieza de oídos
- No introduzcas hisopos, pinzas ni otros objetos en el canal auditivo.
- No uses alcohol, agua oxigenada, aceites ni remedios caseros sin indicación veterinaria.
- No limpies repetidamente si no existe una recomendación profesional.
- No intentes retirar costras, cuerpos extraños o secreciones adheridas.
- No continúes si tu perro o gato demuestra dolor, miedo intenso o resistencia.
Estas prácticas pueden empujar material hacia el interior, causar lesiones o dificultar la evaluación posterior. También es importante no aplicar gotas por cuenta propia: el tratamiento depende de la causa y de la condición del tímpano, que no siempre puede evaluarse correctamente en casa.
¿Cuándo consultar a un veterinario?
Solicita una evaluación si observas sacudidas frecuentes de la cabeza, rascado persistente, mal olor, secreción, inflamación, dolor o sensibilidad al tocar la oreja. También requiere atención veterinaria la presencia de inclinación de la cabeza, pérdida de equilibrio, cambios en la audición, heridas o una oreja que se ve diferente a la otra.
Una revisión profesional permite determinar si se trata de acumulación de cerumen, irritación, alergia, parásitos, infección u otra causa. No todas las molestias se resuelven con limpieza y, en algunos casos, manipular el oído puede aumentar el dolor.
Cuidado responsable para perros y gatos
La frecuencia de limpieza debe definirse según la especie, edad, hábitos, anatomía y antecedentes de cada mascota. En lugar de establecer una rutina igual para todos, es preferible revisar periódicamente y consultar si existen dudas. Una atención temprana puede evitar que un problema auditivo avance y mejorar el bienestar del animal.
Si tu perro o gato presenta cambios en sus oídos, puedes solicitar una evaluación en Clínica Veterinaria Aragón, ubicada en Santa Amalia 1243, La Florida. Para coordinar una atención, contáctanos por WhatsApp al +56 9 5617 0806.

